Flecos: de dónde vienen y cómo llevarlos
28 de septiembre de 2026
Redacción DModa, a partir de una clase del Club DModa
Nacieron como un remate del telar, marcaron estatus en Mesopotamia, desviaron la lluvia en las prendas de piel norteamericanas y bailaron con las flappers. Cada fleco cuenta una historia distinta, y conviene elegir cuál quieres contar.
La historia de los flecos empieza en el telar, como remate para que el tejido no se deshiciera, y pasa por el estatus en Mesopotamia, las prendas de piel de los pueblos nativos norteamericanos, las flappers y los hippies. Para combinar flecos hoy, deja que una sola pieza los lleve y elige el tipo según lo que quieras comunicar.
Los flecos llevan varias temporadas en bajos de falda, vestidos, chaquetas y bolsos, de la pasarela a las tiendas más accesibles. A simple vista son un adorno que añade movimiento. Pero, como casi todo en moda, no surgieron de la nada, y saber de dónde vienen es lo que te permite elegir bien.
¿De dónde vienen los flecos?
Los flecos nacieron como una solución práctica del tejido y se convirtieron muy pronto en símbolo de estatus. María José Pérez, periodista de moda y fundadora del Club DModa, explica que los historiadores suelen situar su origen en el propio telar: los hilos de la urdimbre, los verticales, quedaban largos en los extremos de la tela, y si se cortaban sin rematar, el tejido se deshacía. Anudarlos o trenzarlos cerraba el borde. Así nació el fleco funcional.
En Mesopotamia ya era mucho más que eso. Entre el 3000 y el 300 antes de nuestra era, el fleco adornaba las dos prendas básicas, la falda y el chal, de hombres y mujeres, y podía colgar recto o anudarse en diseños elaborados, según la enciclopedia Fashion, Costume, and Culture, que se basa en esculturas, estatuas y textos de la época. Lo llevaban todas las clases, pero no del mismo modo: las prendas eran de lana o lino y, para los más ricos, de algodón o seda. Y ahí entra la lógica de siempre, que María José resume así: quien tenía más recursos, económicos o de tiempo, podía adornar más, así que el fleco teñido, con cuentas y bien trabajado pasó a leerse como poder y riqueza.
Los flecos de los pueblos nativos norteamericanos
En Norteamérica los flecos tenían una función muy concreta: desviar el agua. Los pueblos de las Llanuras, entre otros, los usaban en prendas de ante, cuero y piel curtida, donde funcionaban como un canalón que alejaba la lluvia de quien los llevaba, según la misma enciclopedia. María José añade que evitaban que se empapara la costura y ayudaban a secar la prenda.
Reducirlos a eso sería simplificar demasiado. Hablamos de cientos de naciones distintas, cada una con su cultura, y los flecos formaban parte de su expresión estética y a veces espiritual: importaban el corte, la longitud, las cuentas, las plumas o los tintes, que podían señalar pertenencia a un pueblo o logros personales, y en las danzas rituales el movimiento del fleco era una extensión del cuerpo.
Los colonos europeos los copiaron para sus chaquetas, zahones, guantes y alforjas, y con el tiempo se convirtieron en el emblema del vaquero y de la estética western. Es el mismo mecanismo que analizamos en la apropiación cultural en la artesanía: cuanto más lejos del origen, más estilizado y romantizado, y más invisibles quienes lo crearon.
Los años veinte: el fleco que baila
En la década de 1920 el fleco saltó a la moda occidental como adorno puramente decorativo, dentro del look de las flappers, según la enciclopedia. Tras la Primera Guerra Mundial, muchas mujeres habían trabajado fuera de casa y una nueva generación desafiaba las convenciones: pelo corto, noches de baile, libertad de movimiento. El corsé dejó de tener sentido, la cintura bajó a la cadera o desapareció en siluetas tubulares y las faldas se acortaron. Si toda la ropa buscaba movimiento, el fleco era su aliado natural, sobre todo en los vestidos de noche, que eran los de salir a bailar. Desde entonces carga con otro significado: dinamismo, modernidad y celebración de la libertad femenina.
De los hippies al festival: los flecos después de los 20
Tras la crisis y la guerra, el fleco pasó a un segundo plano y volvió por las subculturas. María José lo sitúa en el resurgir del western en el cine y el rock de los cincuenta. A finales de los sesenta, el movimiento hippie recuperó el fleco nativo americano, en parte como gesto de simpatía con su causa, y Easy Rider (1969) lo popularizó como moda con la chaqueta de ante de Dennis Hopper (Fashion, Costume, and Culture). En los setenta, sigue María José, el glam lo pasó a materiales sintéticos y brillantes para maximizar el dramatismo en el escenario, y con internet la imagen de los festivales de música lo convirtió en uniforme global de verano. Ese vínculo con la estética bohemia lo desarrollamos en el estilo boho chic.
La vertiente más reciente es la del lujo artesano. Cuando las marcas quisieron demostrar que su precio se justificaba en el trabajo manual frente al fast fashion, no les bastó con contarlo: necesitaban que se viera. Y tiraron de lo que el imaginario asocia a lo hecho a mano, como trenzados, tejidos de red y flecos, que además remiten al mantón de Manila. Es el mismo prestigio que durante siglos tuvo el encaje, como contamos en la historia del encaje. De la alta costura al prêt-à-porter, el fleco se volvió una forma rápida de decir «esto lleva horas», con el riesgo de que sea solo apariencia, lo que llamamos craft washing.
¿Qué significan los flecos hoy?
Depende del tipo de fleco, del material y de la prenda. Esta tabla cruza la historia con lo que comunica cada uno. La columna de cómo llevarlo es propuesta de DModa:
| Tipo de fleco | De dónde viene | Qué comunica | Cómo llevarlo |
|---|---|---|---|
| Grueso, en ante o piel | Pueblos nativos norteamericanos y el vaquero | Aventura, lo western | Chaqueta o bolso de ante con vaqueros y básicos lisos |
| Fluido, en vestido o falda | Las flappers de los años 20 | Movimiento, celebración, sensualidad | Vestido recto y fluido con sandalia de tiras finas |
| Largo y suelto | Los hippies de finales de los 60 | Relajo, espíritu bohemio | Una sola pieza, con el resto limpio |
| Brillante o sintético | El glam de los 70 | Escenario, dramatismo | De noche, como única pieza protagonista |
| Anudado o trenzado | La artesanía y el mantón de Manila | Oficio, lujo artesano | Con neutros, sin más adornos que compitan |
A la hora de llevarlos, tenemos que tener muy en cuenta qué tipo de mensaje queremos transmitir para poder seleccionar un tipo de fleco u otro.
— María José Pérez, periodista de moda y fundadora del Club DModa
Cómo combinar flecos sin ir disfrazada
La regla es una sola pieza con flecos y el resto en calma. María José reconoce que es una de las tendencias más difíciles de adaptar, precisamente por lo llamativa. Su propuesta para el verano fue un vestido de flecos rectilíneo sin ser rígido, que no marca la cintura y cae fluido, con un tejido de efecto algo satinado. Juega con la feminidad normativa, la sensualidad y un aire relajado y ligeramente bohemio que ponen los flecos. Lo completó con:
- Sandalias de tiras finas, una alternativa a la chancla de dedo que sigue la línea ligera del vestido.
- Un collar largo que caiga sobre el pecho, con piedras de color o un colgante grande. Crea un punto focal claro y, según a qué altura lo dejes, mueve el punto de interés del look.
Ese dinamismo tiene, para ella, un paralelismo inevitable con los años veinte, y conecta con la idea de moda que están impulsando, entre otros, Matthieu Blazy en Chanel y Jonathan Anderson en Dior. Y los flecos no se van: en las pasarelas de primavera-verano 2027 volvieron más ligeros, como contamos en las tendencias de primavera-verano 2027. Si todavía te imponen, empieza por un bolso o un pañuelo.
Tanto el recorrido histórico como el look salen de dos clases del Club DModa, la comunidad de pago de DModa donde se profundiza en estos temas.
Un fleco es, en origen, un hilo que nadie remató. El estatus, la lluvia, el baile y la protesta se los fuimos poniendo después, y eso es lo que llevas encima cuando te los pones.
Preguntas frecuentes
¿Cómo combinar un vestido de flecos?
Deja que el vestido sea el único protagonista: sandalias de tiras finas, un collar largo que cree un punto focal y nada más con flecos. Si el vestido es fluido y no marca la cintura, el movimiento hace el resto.
¿Cómo combinar una falda de flecos?
Con una parte de arriba lisa y sencilla, como una camiseta, un jersey fino o una camisa, para que los flecos no compitan con nada. En ante y tonos tierra va hacia lo western o bohemio; fluida y brillante, hacia la noche.
¿Qué significan los flecos?
Depende del tipo. Nacieron como remate del tejido y fueron símbolo de estatus en Mesopotamia; en las prendas nativas norteamericanas protegían de la lluvia y tenían significado cultural; con las flappers de los años 20 pasaron a significar movimiento y libertad, y hoy también se usan para transmitir artesanía.
¿Cómo combinar botas con flecos?
Como único elemento con flecos del look: con vaqueros rectos y una prenda de arriba lisa, o con un vestido midi sencillo. Si añades más piezas western a la vez, el conjunto se convierte en un personaje.
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