
Tendencias de maquillaje primavera-verano 2024: qué se llevó
La temporada en la que la piel glow se midió con la cloud skin, el colorete pasó a protagonista y volvieron el azul, las pestañas muñeca, el gloss y el labio rojo. Qué se llevó y cómo adaptarlo.
Redacción DModa · Revisado el 28 de septiembre de 2026
Forma parte de la guía de tendencias de temporada: Tendencias otoño-invierno 2026-2027 y cómo llevarlas
Si quieres poner tu imagen al día sin renovar el armario, el camino más rápido y más barato no está en una percha, sino en el neceser. La inversión es menor que en ropa y el efecto es mayor, porque actúas sobre la cara, que es lo primero que ve cualquiera cuando hablas con ella. Por eso mismo cuesta tanto aplicar tendencias, que suelen ser volubles, a algo tan personal. Pero las de la primavera-verano 2024 estaban para jugar con ellas y adaptarlas a lo que quieres transmitir.
Repasamos qué se llevó, por qué se llevó y cómo trasladarlo a tu día a día: de la batalla entre la piel glow y la piel nube hasta el regreso del azul y del labio rojo.
La piel: glazed skin frente a cloud skin
Llevamos años dentro de la estética de la piel glow o glazed skin: ese brillo saludable que parece salir de debajo del maquillaje y que se atribuye a una genética privilegiada y a un buen cuidado de la piel. En 2024 seguía siendo la reina. María José Pérez, periodista de moda y fundadora del Club DModa, lo comprobó en el Open Day de primavera de Sephora: prácticamente todas las firmas, tanto de cuidado facial como de maquillaje, seguían empujando cremas, bases, correctores y fijadores pensados para simular una hidratación extrema. Es fotogénica, evoca el calor y encaja con la lectura del lujo silencioso aplicada a la belleza: una piel que parece desnuda porque se lo puede permitir.
Tiene un riesgo, sobre todo con calor: el brillo tiene que estar donde tú lo colocas, no donde aparece solo a lo largo del día, que suele ser la zona T.
Qué es la cloud skin y cómo conseguirla
Frente al glow apareció la cloud skin o piel nube, un mate 2.0. Coge lo mejor de aquellos maquillajes muy cubrientes de 2014 a 2016, que difuminaban poros e imperfecciones con efecto filtro, y lo mejor del glow, que deja ver la textura real de la piel. Sin el acabado pesado y acartonado de entonces. El resultado es un acabado soft focus, difuminado, que queda mate en las zonas que ya lo son por naturaleza y deja asomar el brillo propio de la piel en el resto.
Para conseguirla no hace falta irse a productos totalmente mates: basta con cremas, bases y correctores de acabado natural, que no busquen el efecto glow, y una capa ligerísima de polvos muy finos (los sueltos suelen dar un acabado más fino) solo en las zonas que suelen brillar. Es, además, otra señal de que la rueda de las tendencias está volviendo a la década de 2010.
El colorete, de secundario a protagonista
El colorete llevaba años en segundo plano y de repente se convirtió en producto estrella de muchas marcas. Rare Beauty se hizo famosa con sus coloretes líquidos, y el tinte en gel de Milk Makeup, que mucha gente usa como colorete, se agotó el mismo día que llegó a España. Detrás está la estética coquette, romántica y algo lady, y, si se exagera, un guiño a los New Romantics de los 80.
En pasarela hubo de todo en la colocación: en el centro de la mejilla, para un efecto más suave, naïf y romántico, o en trazos más rectos y angulosos que marcan el pómulo con aire ochentero, como el maquillaje que presentó Saint Laurent. El mensaje era el mismo en los dos casos: el color volvía a las mejillas sin pedir perdón.
Ojos: soft grunge, azul y pestañas muñeca
Soft grunge
De los 90, la moda de 2024 rescató sobre todo el minimalismo. En maquillaje, en cambio, apareció su cara más oscura, el grunge, aunque aligerada: nada de tez muy pálida y ojo negro deshecho, sino sombras en tonos tierra difuminadas hacia fuera con un desorden intencionado. No tiene que quedar un difuminado perfecto, pero tampoco un bloque de color. La clave es que la mirada mande: el colorete se reduce al mínimo y los labios quedan casi desnudos.
El azul, para las más atrevidas
Las sombras azules fueron la tendencia más compleja de la temporada. En la calle casi todas llevamos tonos neutros, tierras o topos, y ver a alguien con sombra azul no es habitual. Aun así, Pat McGrath, una de las maquilladoras más influyentes del mundo, dijo en una entrevista que el azul en los ojos era imprescindible para 2024. El celeste nos remite a los 60 y a los 80 y tiene un aire retro; los azules intensos funcionan mejor de noche. Entendido como accesorio maximalista sobre una piel limpia, tiene todo el sentido.
Pestañas muñeca
Siguiendo con los 60, volvieron las pestañas muñeca, muy a lo Twiggy: marcadas arriba y, sobre todo, abajo, normalmente agrupadas. Si no te manejas agrupándolas, basta con peinarlas bien después de la máscara. Lo importante es trabajar la ojera con corrector y dejarla lo más limpia posible, para que las pestañas inferiores destaquen sin crear sombras que no quieres.
Labios: el fin de la era mate
Que tire la primera piedra quien no sucumbió a los labiales líquidos mate hace unos años. Por efecto rebote, en 2024 llegó el boom contrario: aceites, bálsamos y, sobre todo, gloss, con el labio jugoso y el efecto vinilo como objetivo. Los bálsamos virales de Hailey Bieber y TikTok hicieron el resto. Lo mejor es que funciona como tendencia de uso: puedes reciclar los labiales que ya tienes y ponerles encima un bálsamo, un aceite o un gloss.
La otra gran tendencia fueron los labios ombré o degradados. Dior presentó la versión más extrema, muy editorial. La que sí se ve en la calle es la contraria: el contorno más oscuro y el color aclarándose hacia el centro, una evolución natural de la obsesión por los perfiladores y el efecto volumen. La más viral fue la cherry cola: un burdeos muy oscuro por fuera que llega a un rojo en el centro, en mate o en brillo.
Y el clásico: labios rojos y burdeos. El rojo, el rojo cereza y algunos burdeos eran colores tendencia de la temporada y siguieron en el otoño-invierno siguiente, así que tenía sentido verlos en los labios. En acabado se prefería el mate o aterciopelado, aunque puedes combinar tendencias y llevar un rojo con brillo o incluso un degradado en rojo.
Cuál quedarte
Las tendencias de maquillaje de la primavera-verano 2024 oscilaban entre la naturalidad extrema, con pieles muy cuidadas, y la expresión, con ojos azules, coloretes marcados y labios vinilo. No se trata de llevarlas todas, sino de quedarte con las que sirven a lo que quieres contar. El rojo, por cierto, siguió protagonista en invierno: lo tienes en las tendencias de maquillaje otoño-invierno 2024-2025.
Este repaso sale de una clase del Club DModa, la comunidad de pago de DModa donde se profundiza en tendencias, estilo y armario.
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