
Tendencias joyas primavera-verano 2025: XL, charms y perlas
Las joyas de la primavera-verano 2025 fueron escapistas: pendientes XXL, charms, cuentas de colores, brazaletes grandes y perlas. Muchas venían de 2024, que ya había apostado por el tamaño, el layering y los broches.
Redacción DModa · Revisado el 28 de septiembre de 2026
Forma parte de la guía de tendencias de temporada: Tendencias otoño-invierno 2026-2027 y cómo llevarlas
Mientras la ropa, los bolsos y los zapatos de la primavera-verano 2025 se repartieron entre lo práctico y lo fantasioso, las joyas tomaron un solo camino: las tendencias de joyas de la primavera-verano 2025 fueron, ante todo, escapistas. Tiene lógica. La función de una joya es puramente estética, de expresión, y esa temporada la expresión fue el exceso, en línea con la nueva oleada de maximalismo que no veíamos tan pura desde principios de los 2000 y, sobre todo, desde los 80. Volvieron las ganas de destacar y de perder la vergüenza a llamar la atención.
La buena noticia es que hubo pocas novedades de verdad. Muchas de estas piezas venían de la primavera-verano 2024, que ya había decidido que en joyería, mientras sea grande, todo vale. Así que es muy probable que tengas algo de esto en el joyero, y si no, es fácil de encontrar.
1. Pendientes XXL: el tamaño sí importa
No es la primera vez ni será la última que los vemos, pero la insistencia fue enorme: según Tagwalk, los pendientes grandes y voluminosos estuvieron muy presentes en las pasarelas de la temporada. Y, aunque sean llamativos, son fáciles de adaptar al día a día y a las ocasiones especiales.
Es una categoría amplia en la que cabe casi todo, siempre que se vea:
- Escultóricos y esmaltados, que llaman la atención por la forma o el color.
- Aros gruesos.
- Largos y finos, pero no con una sola tira, sino con varias, en efecto fleco.
- Con charms, porque los colgantes ya no se quedan en el cuello.
- Modulares o desmontables, por los que ya apuestan algunas firmas y que te dan varias opciones con una sola pieza.
La tendencia venía de 2024, cuando los pendientes XL se democratizaron: como el tamaño era lo único que importaba, las tiendas más accesibles pudieron replicar un rango de estilos inmenso. De ahí salieron también los trucos de uso que siguen vigentes. Los pendientes asimétricos o desparejados no hace falta comprarlos: busca en tu joyero dos que casen bien pero sean lo bastante distintos en tamaño como para que se note la intención. Otra opción es llevar un único pendiente XL, y su evolución natural, el ear cuff, que en 2024 ya había aparecido en firmas destacadas.
2. Charms y capas de collares
Los collares con charms volvieron a destacar, sin tanto color ni espíritu naïf como en las firmas de joyería pop que los habían lanzado para el verano, pero con un aire relajado que también puede ser sofisticado. Hubo versiones largas y finas con charms contundentes y otras más cortas que casi se acercan al choker.
Lo interesante es que el manual de uso es libre: puedes llevarlos solos o superpuestos, creando capas que añaden profundidad y textura a cualquier básico, incluso mezclando oro y plata. Ese layering de collares también venía de 2024, cuando se veía tanto en la superposición de varias piezas como en collares larguísimos a los que dar varias vueltas, con Chanel y Louis Vuitton como ejemplos en pasarela. Aquel exceso parecía ir contra la estética lady-like y el minimalismo noventero que dominaban la ropa, y quizá por eso triunfó en redes: aportaba la dosis de fantasía que las otras estéticas no permitían. Aquel año también volvieron los chokers y las gargantillas, con presencia destacada en Dior y versiones que iban desde hilos y cintas casi hechos a mano hasta formas rígidas con cristales.
3. Cuentas de colores y filtración inversa
Muchas firmas habían apostado la temporada anterior por los collares de cuentas coloridas, y en la pasarela de 2025 también aparecieron muchos. Podría ser un caso de filtración inversa: en lugar de nacer en la pasarela y bajar a la calle, la propuesta habría hecho el camino contrario.
La norma: formatos largos o cortos, pero siempre gruesos, visibles. Sin restricciones de color, desde piezas de un solo tono hasta mezclas vibrantes. Es una forma sencilla de dar vida y color a un look sin esfuerzo, y por el éxito del año anterior es muy fácil encontrarlos. Hacértelos tú también puede ser un buen plan.
4. Pulseras y brazaletes XL
Suelen quedarse a la sombra de collares y pendientes, pero esa temporada, según Tagwalk, tuvieron mucha presencia en pasarela, casi siempre en formato grande. Llevados solos o acumulados potencian un aire bohemio y abren la puerta a materiales menos nobles en joyería, como la madera. Como tendencia minoritaria pero curiosa para el calor, volvieron los brazaletes en la parte superior del brazo.
También aquí 2024 había marcado el camino: los brazaletes grandes ganaban importancia desde una colección de Saint Laurent que se compartió muchísimo en redes, y las firmas de lujo lo confirmaron en todo tipo de materiales y formas. Un gesto que funciona muy bien: un chaleco sastre usado como top con brazaletes grandes y vistosos que compensan la sobriedad del tejido.
5. Perlas: entre la nostalgia y la reinvención
No fueron de las más populares en pasarela, pero se colaron como tendencia porque hoy es muy fácil encontrar perlas de todo tipo, naturales o sintéticas, y porque resultan curiosamente escapistas. Se bifurcan en dos caminos:
- Barrocas y grandes: irregulares y tan distintas que llaman la atención por sí mismas.
- Clásicas: tan tradicionales que, paradójicamente, nos llevan a un espíritu retro y nostálgico que funciona como vía de escape del presente.
En 2024 las perlas ya habían dejado de ser previsibles: en pasarela ganaron las versiones grandes, opulentas y de formas inusuales frente a las perlas tímidas que tenemos codificadas como antiguas. Además de comprarlas nuevas, puedes buscarlas en segunda mano o vintage, lo que refuerza su aire escapista y te permite encontrar piezas con historia.
Y dos microtendencias de 2024 que siguen funcionando
- Joyas inspiradas en la naturaleza, con flores y animales, que ya estaban llegando a las tiendas high street: si ves pendientes con forma de flor, no han surgido porque sí.
- Broches, que no estuvieron en todas las pasarelas pero encajan con la estética lady-like y dan mucho juego en la temporada de eventos para elevar una blazer o un vestido.
Las tendencias de joyas de la primavera-verano 2025 fueron pocas, pero ruidosas, y fáciles de combinar con tu fondo de armario. Invitan a jugar, a mezclar y a no pasar desapercibida. Lo que vino después, del choker rígido a los brazaletes metálicos, lo tienes en las tendencias en joyas otoño-invierno 2025-2026. Las joyas del invierno actual, del pendiente XL al collar largo tipo péndulo, están junto al resto de complementos en los bolsos tendencia del otoño-invierno 2026-2027.
Este repaso sale de dos clases del Club DModa, la comunidad de pago de DModa donde se profundiza en tendencias, estilo y armario.
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