Estilo masculino mujer: qué es y cómo llevarlo sin disfraz

Estilo masculino mujer: qué es y cómo llevarlo sin disfraz

Sastrería, camisa de popelín, mocasín y chaleco: qué es el estilo masculino en mujer, por qué vuelve este otoño-invierno 2026-2027 y cinco fórmulas para llevarlo sin parecer que vas con la ropa de otro.

22 de octubre de 2026

Redacción DModa, a partir de un vídeo del Club DModa

Forma parte de la guía de estéticas y estilos: Estilos de moda: guía de estéticas y cómo llevarlas

El estilo masculino en mujer consiste en tomar prendas y códigos del armario de hombre (sastrería, camisa de popelín, chaleco, mocasín, abrigo de hombro marcado) y llevarlos con tus proporciones y tu intención, no con las de él. En inglés se llama menswear o, en su versión más desenfadada, tomboy. Y este otoño-invierno vuelve a las pasarelas con fuerza.

No es una moda pasajera: lleva casi un siglo entrando y saliendo del armario femenino, y cada vez que vuelve lo hace con el mismo mensaje de fondo, que es el poder. Lo que cambia es el matiz.

¿Qué es el estilo masculino en mujer?

Es una manera de vestir que se apropia de la ropa codificada como masculina y la adapta al cuerpo y al guardarropa de una mujer. No se trata de vestirse de hombre, sino de usar su vocabulario: el traje de chaqueta, la camisa de cuello duro, el pantalón de pinzas, el abrigo de paño, el zapato con cordones.

Conviene separar tres etiquetas que se usan casi como sinónimos:

  • Menswear o estilo masculino: la versión sartorial, la del traje y la camisa. Es la que domina esta temporada.
  • Tomboy: la versión relajada y algo juvenil. Vaqueros rectos, camisa grande, jersey de punto, zapatillas o mocasines. Menos poder, más desenfado.
  • Andrógino: el que borra la frontera y mezcla códigos hasta que no se sabe de qué lado viene cada prenda.

Las tres comparten un punto de partida, que es la comodidad de una ropa pensada para moverse y trabajar, y un efecto, que es una imagen de seguridad. Por eso es una de las estéticas más útiles del mapa de estilos de moda: sirve a diario, sirve en la oficina y sirve de noche.

De Marlene Dietrich a Le Smoking: por qué el traje de hombre dice poder

La historia del estilo masculino en mujer es la de una transgresión que acabó siendo uniforme. En Marruecos (1930), Marlene Dietrich actúa en un cabaret con frac, pajarita y sombrero de copa, un vestuario de Travis Banton (Criterion) que el público de la escena recibe primero con abucheos, como recuerda Turner Classic Movies.

En la alta costura de otoño-invierno 1966, Yves Saint Laurent presentó Le Smoking: chaqueta de esmoquin, pantalón recto, fajín de satén y blusa de organza, cuando el pantalón en una mujer era impensable en una ocasión oficial (Journal du Luxe); las clientas se escandalizaron y vendió un solo ejemplar (Numéro). Y en 1977 llegó Annie Hall: Diane Keaton con pantalón ancho de cintura alta, chaleco y corbata, ropa que en su mayoría era suya, como cuenta AnOther Magazine.

María José Pérez lo resume en una idea que explica por qué esta estética nunca se va del todo: históricamente, el traje de chaqueta ha sido el uniforme del ciudadano ejemplar, emprendedor, dedicado y exitoso. El uniforme del poder. De ahí salió, en los ochenta, el power dressing, con sus hombreras.

Por qué vuelve el estilo masculino en otoño-invierno 2026-2027

Vuelve porque las pasarelas lo han puesto en el centro. Tagwalk, el buscador de desfiles que usa la industria, incluye «Masculine» entre las tendencias de mujer de otoño-invierno 2026 y lo ilustra con un look de Saint Laurent. No es casual: Anthony Vaccarello abrió el desfile con trajes negros de hombro marcado y lo cerró con un homenaje a Le Smoking, que cumple sesenta años (The Impression).

Lo interesante, según el análisis de María José, es el giro respecto a la primavera. Entonces el estilo masculino se mezclaba con piezas muy femeninas para crear contraste; ahora es más puro, más pegado a los códigos tradicionales del vestir de hombre, sobre todo en trajes de chaqueta, y llega después de varias temporadas en las que lo ladylike era la norma.

«Lo que en teoría vamos a conseguir con este tipo de estilo, modulándolo, por supuesto, siempre, a nuestro gusto, es una sensación de confianza, de fortaleza y, a veces, también de precisión».

— María José Pérez, periodista de moda y fundadora del Club DModa

Ella añade un apunte: las direcciones creativas de las grandes casas siguen ocupadas sobre todo por hombres, y eso tiñe cómo imaginan a una mujer poderosa. La temporada busca ocupar espacio, pero lo interpretas tú.

Las prendas clave del estilo masculino para mujer

Las cuatro primeras son las que María José destaca de las pasarelas de otoño; las demás, el fondo de armario clásico del menswear.

Prenda Qué buscar esta temporada Por qué funciona
Traje de chaqueta Oversize, con pantalón y mangas más largos de lo normal Es el uniforme del poder; el exceso de largo añade sorpresa
Abrigo Oversize, de hombro prominente La estructura arriba hace que el mensaje se lea sin ambigüedad
Bomber Lisa y sobria Versión relajada del mismo código
Cuello alto En jersey, blusa o chaqueta Práctico en invierno y muy sartorial
Camisa de popelín Blanca o azul, de cuello firme y algo amplia La base de cualquier look masculino
Chaleco de traje Solo, con camisa o sobre camiseta Da estructura sin la formalidad de la chaqueta
Mocasín u oxford Piel lisa, suela fina Ancla el look en lo clásico

En color, gris y rojo, que Tagwalk también recoge entre las tendencias de la temporada; en tejidos, lana fría y tweed. Si partes de la americana, mira cómo combinar un blazer; el chaleco tiene sus propias fórmulas.

Zapatos de estilo masculino para mujer

Los zapatos de estilo masculino para mujer son, sobre todo, cuatro: mocasín, oxford, derby y botín chelsea. Comparten horma cerrada, piel lisa y una suela que pisa firme, lejos del tacón fino.

  • Mocasín: el más versátil. Funciona con traje, con vaquero recto y con falda midi. María José señala que, en las pasarelas de otoño, los pantalones con estribo se han visto sobre todo con salones clásicos, pero que no conviene descartar el mocasín. Tienes cada versión en cómo combinar mocasines.
  • Oxford: el más formal, de cordones cerrados (las piezas de los ojales van cosidas bajo la pala). El zapato del traje por excelencia.
  • Derby: primo del anterior, con los cordones abiertos. Algo más informal y más cómodo si tienes el empeine alto.
  • Botín chelsea: la opción de invierno, con elástico lateral, para pantalones rectos o algo largos.

Para que no endurezca el look, deja asomar el tobillo o juega con un calcetín de color, el mismo gesto que María José describe con los pantalones con estribo.

Ropa formal masculina para mujer: el traje como punto de partida

La ropa formal de estilo masculino para mujer empieza y termina en el traje de chaqueta. Esta temporada, el que lleva el punto de tendencia es el de pantalón largo, casi hasta el suelo, y chaqueta con mangas o puños que sobrepasan la muñeca. María José lo ha visto incluso en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid y le resulta «especialmente curioso»: es un desajuste en la prenda más correcta del armario.

Ese desajuste, contra lo que parece, refuerza el mensaje: quien se salta la medida exacta transmite seguridad de sobra. Si buscas el traje para la oficina o una reunión importante, el mensaje de confianza y precisión es justo el que te interesa proyectar.

Para el día a día no hace falta el traje completo: la chaqueta sola sobre vaquero ya habla el mismo idioma. Cómo desarmarlo pieza a pieza, qué llevar debajo y qué colores combinan con cada tono está en cómo combinar un traje de chaqueta de mujer.

Cómo llevar el estilo masculino sin disfraz: cinco fórmulas

El riesgo no es parecer un hombre, sino parecer disfrazada: pasa cuando la ropa no es de tu talla o se copia el look de pasarela entero. Como insiste María José, no hay que «parecer un hombre así porque sí»: se modula a tu gusto.

  1. Traje gris oversize + jersey fino de cuello alto + mocasín. La versión más pura de la temporada.
  2. Camisa de popelín blanca + chaleco de traje + vaquero recto + oxford. La herencia de Annie Hall, con corbata o sin ella.
  3. Abrigo oversize de hombro marcado + pantalón de pinzas + botín chelsea. Si el volumen te frena, mira cómo llevar ropa oversize sin que la prenda te lleve a ti.
  4. Bomber de lana + falda midi + mocasín con calcetín. El contraste suaviza el código sin perderlo.
  5. Pantalón de traje con abertura en el bajo + top rojo + bolso de mano blando. María José ve en esa abertura un gesto «hasta un poco subversivo»: sensualidad que no limita el movimiento. El bolso de mano de tamaño medio, otra tendencia del invierno, pone el punto tradicionalmente femenino.

El estilo old money comparte con esta estética la sastrería y los mocasines, y el resto de la temporada está en las tendencias de otoño-invierno 2026-2027. En el Club DModa, María José repasa estas tendencias en vídeo y las comentamos con las socias.

La pregunta, al final, no es si el estilo masculino te queda bien, sino qué quieres decir con él ese día. Un traje dice lo mismo desde 1966. Lo que tú le añades es lo que hace que se lea como tuyo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el estilo masculino en mujeres?

Es la estética que adapta al armario femenino prendas codificadas como masculinas: traje de chaqueta, camisa de popelín, chaleco, pantalón de pinzas y zapatos como el mocasín o el oxford. Transmite confianza, fortaleza y precisión, y en otoño-invierno 2026-2027 vuelve a las pasarelas en una versión más sartorial y pura.

¿Qué es el estilo tomboy?

Es la versión desenfadada del estilo masculino en mujer: vaqueros rectos, camisas amplias, jerséis de punto, zapatillas o mocasines. Tiene menos de traje y más de comodidad, y comunica una imagen relajada en lugar de autoridad.

¿Qué zapatos de estilo masculino para mujer combinan mejor?

El mocasín es el más versátil porque va con traje, vaquero y falda. El oxford es el más formal, el derby es algo más cómodo y el botín chelsea es la opción de invierno. Para que no endurezcan el look, deja ver algo de tobillo o añade un calcetín de color.

¿Cómo llevar el estilo masculino siendo mujer sin parecer disfrazada?

Ajusta las prendas a tu talla, elige una pieza protagonista en lugar de copiar el look de pasarela entero y equilibra con un elemento propio, como un bolso de mano, una joya o un toque de color. La sastrería tiene que parecer tuya, no prestada.

¿Es lo mismo el estilo masculino que el power dressing?

No exactamente. El power dressing es un momento concreto de los años ochenta, con hombreras y traje de falda para entrar en la oficina. El estilo masculino es más amplio y más antiguo, y abarca desde el esmoquin de Le Smoking hasta la versión relajada del tomboy.

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