Qué ponerse para ir a la nieve (y para el après-ski)

28 de septiembre de 2026

Redacción DModa, a partir de una clase del Club DModa

Tres capas para no pasar frío, protección contra el sol de altura y dos looks de après-ski para que la estación de esquí también sea un plan de estilo.

Para saber qué ponerse para ir a la nieve, piensa en capas: una primera térmica de lana merino o sintética (nunca algodón), una intermedia de forro polar y una exterior impermeable y transpirable. Súmale gorro, guantes, gafas de sol y botas que no calen. Y guarda sitio en la maleta para el après-ski, donde entra el estilo.

En una sesión de preguntas y respuestas del Club DModa llegó esta: qué llevar para pasar el fin de año en un resort de esquí. María José Pérez, periodista de moda y fundadora del Club DModa, y la estilista invitada del club se quedaron con el matiz que lo cambia todo: la pregunta no era qué ponerse para esquiar, sino para estar en una estación de esquí. Son dos momentos distintos, la pista y lo que viene después, y cada uno pide su ropa. Empezamos por el que no admite improvisación.

¿Cómo vestirse para ir a la nieve? El sistema de tres capas

Con tres capas que trabajan juntas: una que aleja el sudor de la piel, otra que aísla del frío y otra que te protege del agua y del viento sin cocerte por dentro. Es el sistema que recomiendan las tiendas de montaña, y Glisshop lo explica con claridad.

Capa Para qué sirve Qué tejido Qué evitar
Primera, pegada a la piel Evacuar el sudor para que no te enfríes Lana merino o sintético técnico (poliéster o acrílico con elastano) El algodón, que acumula la transpiración
Segunda, intermedia Aislar del frío Forro polar o chaleco con relleno aislante Prendas que no transpiren
Tercera, exterior Proteger de la nieve y la lluvia dejando salir el calor sobrante Chaqueta con membrana impermeable y transpirable Chaquetas que no dejen salir el calor
Complementos Completar el sistema Gorro, guantes, calcetines técnicos y gafas Olvidarlos en el hotel

La capa que más se subestima es la primera. Glisshop lo dice sin matices: olvida las camisetas de algodón para esquiar, porque son la mejor manera de acumular transpiración. La merino, en cambio, es fina, transpirable, muy aislante y antibacteriana, y por eso es la reina de la capa base; si quieres entender por qué, lo tienes en qué es la lana merino.

La gracia del sistema es que es modular. Te quitas la capa intermedia en la terraza y la recuperas en el telesilla. Una sola prenda muy gorda no te deja hacer eso: o te sobra o te falta.

¿Qué ropa llevar a la nieve si no vas a esquiar?

La misma lógica de capas, con ropa de calle. Una camiseta térmica o de merino debajo, un jersey de lana gordo encima, un plumífero o un abrigo que abrigue de verdad y botas que no calen y agarren. Si vas a pasear por el pueblo y a comer en la estación, no necesitas ropa técnica; necesitas que la primera capa no sea de algodón y que la última no deje pasar el agua.

El vaquero merece un aviso. Es algodón, así que funciona para ir de la cafetería al coche, pero si te sientas en la nieve o te pilla una nevada, se empapa y tarda mucho en secarse. Para una excursión, mejor un pantalón forrado o unas mallas térmicas debajo.

Y el abrigo, que en este plan es la prenda que más se ve, elígelo con la cabeza: en tipos de abrigo de mujer tienes los cortes y para qué sirve cada uno.

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Sol y altitud: por qué las gafas no son un capricho

Porque en la nieve recibes mucha más radiación ultravioleta de la que parece. Según la Organización Mundial de la Salud, la nieve recién caída es tan buena reflectora que casi duplica la exposición de una persona a los rayos UV, y los niveles de radiación suben alrededor de un 10 % por cada 1.000 metros de altitud. La propia OMS recuerda que los episodios de ceguera de la nieve entre esquiadores son la prueba de que hay que protegerse también del reflejo del suelo, y que las nubes no bloquean tanto como creemos.

Traducido: gafas de sol con filtro, protector solar aunque esté nublado y un gorro que tape las orejas. Y ya que las gafas van a salir en casi todas tus fotos, son el complemento en el que merece la pena invertir.

¿Qué es el après-ski?

El après-ski es el ocio y el descanso que llegan después de esquiar: la terraza al bajar de la pista, la cena, la fiesta. La FundéuRAE considera adecuada la adaptación apresquí, y si se mantiene la forma francesa, pide escribirla en cursiva.

Pero el après-ski es, sobre todo, una estética, y en la clase se vio en cuanto se leyó la pregunta: a la cabeza vinieron imágenes de los años setenta, gente de clase alta con gorros de piel en estaciones de lujo. Esa estampa tiene autor y tiene objeto. El fotógrafo Slim Aarons dedicó muchas series a la jet set de estaciones como Cortina o Gstaad, y las Moon Boot, que Giancarlo Zanatta diseñó para Tecnica inspirándose en las botas de los astronautas tras la llegada a la Luna de 1969, sacudieron el armario de après-ski de aquella década, como cuenta NSS Magazine.

¿Por qué sigue vendiendo? Porque el après-ski permite vender la montaña lejos de la montaña. La propia FundéuRAE recoge titulares como el de unas botas de après-ski «que revolucionarán la ciudad este invierno», y las casas de lujo lo saben: Dior reeditó en 2024 su cápsula de esquí DiorAlps, con plumíferos, botas de après-ski y bolsos, según V Magazine. Es una estética aspiracional, porque habla de tiempo libre y destinos caros, y a la vez práctica, porque abriga. Pocas combinan las dos cosas tan bien.

Dos looks de après-ski que salen de la clase

La idea de fondo no es disfrazarse de postal de los setenta, sino llevar su aire a un look festivo que puedas ponerte de verdad.

El mono de esquí, en versión fiesta

La primera propuesta aprovecha la propia ropa de la pista: un mono de esquí. No el de los ochenta, sino uno actual, de silueta más ajustada, que ya tiene por sí solo un punto sexy sin ser evidente. Al volver de la pista, te metes en la habitación, te pintas los labios, te pones un buen pendiente y un buen abrigo. El abrigo ideal aquí es uno de pelo, de esos tipo peluche, muy envolventes: en la clase coincidieron en que es justo en este contexto donde más sentido tiene.

El principio es muy útil más allá de la nieve: coges la estructura base y le das a todo lo que la rodea un aire festivo.

Falda lencera y jersey gordo

La segunda funciona con la estética après-ski sin ser evidente: un vestido o una falda lencera con un jersey grandote, muy abrigado, que puede ser de jacquard o incluso con un estampado navideño, en la línea del ugly Christmas sweater. En la clase le pusieron nombre al ambiente: película canónica de Navidad, de esas cuyo guion podríamos escribir todas.

Su gran ventaja es que tiene recorrido cuando vuelves. La falda y el jersey siguen funcionando en la ciudad, en una cena o en la noche de fin de año; si buscas más ideas para esa noche, tienes nuestra guía de looks de Nochevieja.

Cómo hacer la maleta para la nieve

Piensa la maleta en dos bloques: el técnico, que se repite todos los días, y el de après-ski, que es donde está la variedad. En el segundo, pocas piezas con mucho juego: un abrigo para la noche, un jersey protagonista, una falda o un mono, y los complementos que cambian el look sin ocupar espacio, como unos pendientes o un labial. Es la lógica de la maleta cápsula aplicada al frío.

Si lo que te lleva a la montaña es una boda, el código cambia por completo: tienes el protocolo de invitada y nuestra guía para ser invitada de boda en invierno.

Esta pregunta se respondió en una sesión del Club DModa, la comunidad de pago de DModa donde se profundiza en estilo y en cómo resolver con criterio las dudas de cada temporada.

En la nieve, la ropa técnica te mantiene en la pista. El estilo empieza cuando te quitas las botas.

Preguntas frecuentes

¿Qué ropa llevar a la nieve si no vas a esquiar?

La misma lógica de capas, con ropa de calle: camiseta térmica o de merino, jersey de lana, plumífero o abrigo de invierno y botas impermeables con buena suela. Lo importante es que la capa pegada a la piel no sea de algodón y que la exterior no deje pasar el agua.

¿Cuántas capas de ropa hay que llevar para esquiar?

Tres: una primera capa térmica que evacúa el sudor, una intermedia que aísla, como un forro polar, y una exterior impermeable y transpirable. Se completan con gorro, guantes, calcetines técnicos y gafas.

¿Qué significa après-ski?

Significa «después del esquí» y se refiere al ocio y el descanso que llegan tras la jornada en la pista: la terraza, la cena o la fiesta. La FundéuRAE admite la adaptación apresquí. Por extensión, también nombra una estética de abrigos de pelo, botas acolchadas y punto grueso.

¿Qué botas llevar a la nieve?

Para caminar, botas impermeables, forradas y con una suela que agarre. Para el après-ski, las botas de nieve acolchadas, herederas de las Moon Boot de los setenta, abrigan y además forman parte del look.

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