
Cómo combinar un cárdigan: seis fórmulas con criterio
El cárdigan parece la prenda más fácil del armario y por eso se queda tantas veces en «de estar por casa». La clave está en usar el punto para quitar formalidad, no solo para abrigar.
Redacción DModa, a partir de una clase del Club DModa
Para combinar un cárdigan, trátalo como lo que es, una chaqueta de punto, y úsalo para crear contraste: el punto le quita formalidad a un pantalón de traje o a una falda midi, y la sastrería pule el punto. Abotonado funciona como top; abierto, como capa; por los hombros, como accesorio. Llevarlo solo porque es cómodo no basta.
¿Qué es un cárdigan y por qué vuelve cada pocas temporadas?
El cárdigan es una chaqueta de punto abierta por delante, casi siempre sin cuello y con botones, que se pone como una chaqueta y no por la cabeza. Su nombre viene de un militar: James Thomas Brudenell, séptimo conde de Cardigan, el general británico que mandaba la Brigada Ligera en la guerra de Crimea. Según una versión que recoge el diccionario etimológico Etymonline, el conde habría llevado una chaqueta de lana de ese tipo durante la carga de Balaclava, en 1854, y la prenda se quedó con su título.
Para las mujeres, el cambio llega en el siglo XX. El Victoria and Albert Museum recuerda que en los años veinte y treinta el jersey se hizo popular y que Coco Chanel promovió el punto como ropa de diario. De ella se cuenta que prefería las prendas abotonadas porque los jerséis cerrados le deshacían el peinado al sacárselos. En esa misma década de los treinta, la firma escocesa Pringle diseñó el twin set, el conjunto de jersey y cárdigan a juego. Y en 1993 Kurt Cobain se presentó en el MTV Unplugged de Nirvana con un cárdigan gastado que, según la misma crónica de RTÉ, acabó subastado por 334.000 dólares.
Esa biografía explica por qué el cárdigan vuelve una y otra vez. Es una prenda con varias lecturas ya instaladas (la señora elegante, la universitaria preppy, el desaliño grunge) y a las marcas les basta con elegir cuál activar cada temporada sin cambiar apenas el patrón. Para ti es una ventaja: según con qué lo pongas, la misma prenda dice cosas distintas.
La regla que lo ordena todo: el punto resta formalidad
El punto se lee como comodidad, casa y abrigo. Por eso su mejor uso no es acompañar a otras prendas cómodas, sino a prendas serias. En una sesión de preguntas del Club DModa, la estilista invitada del club propuso dos fórmulas para llevar punto grueso con un aire clásico: un jersey muy ancho que le reste formalidad a un pantalón de traje o a una falda midi, rematado con mocasines, y ese mismo punto amplio sobre un vestido vaporoso, con botas potentes, para quitarle al vestido su punto aniñado.
Con el cárdigan la lógica es idéntica. Un cárdigan con chándal es un look de domingo en el sofá. Un cárdigan con pantalón de pinza es una decisión. El contraste es lo que hace que un look con punto parezca pensado.
Seis fórmulas para llevar un cárdigan
Abotonado, como si fuera un top
Es la manera más actual de llevarlo: cerrado, con el primer botón suelto si quieres, sin nada debajo o con un top de tirantes, y metido por delante en la cintura de un pantalón recto o una falda. Funciona mejor con punto fino y de talla justa, porque el punto grueso abotonado abulta y la prenda pierde su línea.
Abierto sobre camiseta blanca y vaqueros
El clásico que no falla porque la base es un lienzo: la camiseta y el vaquero no dicen casi nada y el cárdigan pone el tono. Grueso y largo, el look es relajado; fino y corto, más pulido. Si quieres llevar esa base más lejos, tienes cinco direcciones con accesorios en vaqueros y camiseta blanca: cinco looks.
Con pantalón de traje y mocasines
La fórmula de oficina. El cárdigan amplio le quita rigidez al traje y el mocasín, que deja ver el empeine, termina de dar intención. Aquí el cárdigan hace el papel que haría una americana, así que conviene que tenga cierto cuerpo y no se descuelgue. Para variar el zapato, tienes ideas en cómo combinar mocasines.
Sobre un vestido vaporoso, con botas potentes
El cárdigan de punto grueso encima de un vestido fluido crea un choque de pesos: lo ligero con lo pesado. Remátalo con botas negras contundentes, o con zapatillas grandes y calcetín, y el vestido deja de parecer romántico para parecer de ciudad.
En twin set
Cárdigan y jersey del mismo punto y el mismo color. Es la versión más clásica, así que para que no parezca un disfraz de otra época conviene romperla abajo: vaqueros, un pantalón ancho o una falda con zapatillas.
Sobre los hombros, como accesorio
Echado por los hombros o anudado por las mangas, el cárdigan deja de ser abrigo y pasa a ser complemento: añade una capa de color o de textura a un look que funcionaría sin él. Es el gesto preppy por excelencia y también la forma más fácil de reutilizar un cárdigan que ya no te pones cerrado.
Qué cárdigan con qué
| Tipo de cárdigan | Con qué | Zapato | Qué transmite |
|---|---|---|---|
| Fino y ajustado, abotonado | Pantalón recto, falda midi, falda lápiz | Mocasín, bailarina, salón bajo | Pulido, de oficina |
| Grueso, abierto | Vestido fluido, vaqueros rectos | Botas contundentes, zapatillas | Relajado, con contraste |
| Largo | Pantalón ancho, vestido midi | Bota alta, mocasín | Capa de abrigo, línea vertical |
| Corto | Pantalón o falda de talle alto | Bailarina, mocasín | Ligero, de entretiempo |
| Twin set | Vaqueros, pantalón ancho | Zapatilla, mercedita | Preppy puesto al día |
¿Con qué colores combina un cárdigan?
Si tu cárdigan es gris, beige, negro, blanco o azul marino, tienes un neutro y la pregunta es otra: qué pones tú de color alrededor. Un cárdigan neutro es fondo de armario puro y admite casi todo, desde el denim hasta el camel. Si es de color (rojo, verde, amarillo), trátalo como el punto focal del look y deja el resto en neutros o en tonos de la misma familia. Las combinaciones que funcionan y por qué están en nuestra guía para combinar colores en la ropa según la teoría del color.
Los accesorios, el sitio donde cabe la tendencia
La tercera fórmula de aquella sesión del club iba de accesorios: si por tu trabajo necesitas algo clásico y poco arriesgado, la tendencia puede entrar por lo pequeño. Unas gafas de pasta o de color, un buen collar. Con un cárdigan es especialmente fácil, porque el escote en pico deja un hueco perfecto para un collar, la tapeta admite un broche y un cinturón fino sobre el cárdigan abotonado lo convierte en otra prenda.
Qué mirar antes de comprar uno
Un cárdigan que vas a llevar abotonado, abierto y por los hombros tiene muchas más puestas por delante que uno que solo sirve para un look, y eso es lo que mide el coste por uso. Antes de pagar, lee la composición en la etiqueta y toca el punto: que tenga cuerpo, que recupere la forma al estirarlo, que las costuras y los ojales estén limpios. Si dudas entre fibras, te lo explicamos en qué es el cachemir y cómo saber si es bueno.
Esta manera de usar el punto para quitar formalidad salió de una de las sesiones del Club DModa, la comunidad de pago de DModa donde se trabaja a fondo el estilismo. Y si antes de combinar quieres tener claro qué quieres decir con tu ropa, empieza por cómo definir tu estilo personal.
El cárdigan tiene fama de prenda segura, y precisamente por eso es tan fácil llevarlo mal: lo seguro, junto a más cosas seguras, se vuelve invisible. Ponlo al lado de algo que no se lo espere.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un cárdigan en ropa?
Es una chaqueta de punto abierta por delante, normalmente sin cuello y con botones, que se pone como una chaqueta y no por la cabeza. Toma el nombre del séptimo conde de Cardigan, un militar británico de la guerra de Crimea.
¿Cómo combinar un cárdigan gris?
El gris es un neutro, así que admite casi todo: con camiseta blanca y vaqueros para diario, con negro o camel para algo más pulido y con un color intenso, como el burdeos o el verde, si quieres que el cárdigan sea la base y el color, el protagonista.
¿Cómo llevar un cárdigan largo?
Como si fuera un abrigo ligero: abierto, sobre un pantalón recto o ancho o sobre un vestido midi, con bota alta o mocasín. Un cinturón fino por encima lo cierra y le da otra forma.
¿Cómo llevar un cárdigan corto?
Con prendas de talle alto, para que el borde del cárdigan coincida con la cintura del pantalón o de la falda. Abotonado y llevado como top es como mejor funciona.
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